Y después de todo, mírame, aquí estoy. Justo donde aquel día creí que debía estar. No se cómo, no se por qué, pero recuerdo que sí, que tocaste mi corazón de una manera indescriptible, que justo al verte a lo lejos mi alma supo que eras tu, que eras especial, que lo ibas a ser casi todo en mi, que los planetas se alinearon o algo porque normal no fue lo que sentí. Ni te conocía, fue mi intuición femenina la que me dijo : "Es él";
No hay comentarios:
Publicar un comentario